La Flexibilización Cuantitativa



¿Qué es la "flexibilización cuantitativa"? 

La flexibilización cuantitativa es una política monetaria no convencional en la que un banco central compra valores del gobierno u otros valores del mercado para reducir las tasas de interés y aumentar la oferta monetaria. La flexibilización cuantitativa aumenta la oferta monetaria al inundar a las instituciones financieras con capital en un esfuerzo por promover el aumento de los préstamos y la liquidez. La flexibilización cuantitativa se considera cuando las tasas de interés a corto plazo están en cero o cerca de cero, y no implica la impresión de billetes nuevos.


En la flexibilización cuantitativa, los bancos centrales tienen como objetivo la oferta monetaria la cual buscan incrementar mediante la compra o venta de bonos del gobierno. Cuando la economía se estanca y el banco central quiere alentar el crecimiento económico, compra bonos del gobierno. Esto reduce las tasas de interés a corto plazo y aumenta la oferta monetaria. Esta estrategia pierde efectividad cuando las tasas de interés se acercan a cero, momento en el cual los bancos deben implementar otras estrategias para poner en marcha la economía. Otra estrategia que pueden utilizar es enfocarse en los activos de los bancos comerciales y del sector privado en un intento de estimular el crecimiento económico alentando a los bancos a prestar dinero.

Inconvenientes de la flexibilización cuantitativa 

Si los bancos centrales aumentan la oferta monetaria demasiado rápido, pueden causar inflación. Esto sucede cuando hay un aumento de dinero, pero solo una cantidad fija de bienes disponibles para la venta cuando aumenta la oferta monetaria. Un banco central es una organización independiente responsable de la política monetaria, y se considera independiente del gobierno. Esto significa que, si bien un banco central puede otorgar fondos adicionales a los bancos, no pueden obligar a los bancos a prestar este dinero a individuos y empresas. Si este dinero no termina en manos de los consumidores, los préstamos a los bancos no afectarán la oferta monetaria y, por lo tanto, serán ineficaces para estimular la economía.

Otra consecuencia potencialmente negativa es que la flexibilización cuantitativa generalmente causa una depreciación en el valor de la moneda del país de origen. Dependiendo del país, esto puede ser negativo. Es bueno para las exportaciones de un país, pero es malo para las importaciones, y puede hacer que los residentes del país tengan que pagar más dinero por los bienes importados.